El enfoque sistémico supuso una verdadera revolución en el campo de la psicoterapia ya que, entre otros el concepto de causalidad cambia radicalmente con respecto al resto de teorías psicológicas.

Hasta entonces cualquier explicación de un fenómeno psicológico se hacía según una causalidad lineal, es decir que un acontecimiento A determina o provoca un acontecimiento B y este a su vez otro C, así sucesivamente del pasado al presente.

 

Es por ello que las escuelas dominantes en los años 50, mantenían que solo la comprensión del pasado podría llevar a la comprensión y modificación del presente.

La terapia familiar sistémica supone un modelo alternativo de entender los problemas humanos, donde se modifica el concepto de causalidad lineal por el de causalidad circular, esto es, que un individuo desde el punto de vista sistémico, es una entidad que interactúa dentro de un sistema de relaciones donde se intercambia información y donde existe una influencia recíproca.

Así pues el esquema anterior que de la siguiente manera:

Toda persona se encuentra dentro de un sistema junto con otras personas, y donde no son simples emisores o receptores de información sino que están en un proceso continuo de influencia, una vez desencadenado este proceso circular no existe ni un comienzo ni un fin sino un sistema de influencias recíprocas.

De esta manera el análisis de la persona se realiza en función de su relación con los demás, se pasa de lo intrapsíquico a lo relacional, del análisis del pasado, al estudio de lo que gobierna la relación aquí y ahora, del porqué del problema a qué es y cómo se puede modificar.

Así pues esta concepción de la terapia se caracteriza por realizar las sesiones en un formato familiar donde participan por ejemplo, no solo el miembro sintomático sino todos aquellos que conviven con él.

Una de las mayores innovaciones que esto supone, es que el terapeuta que se encuentra con la familia, trabaja con un equipo que se sitúa detrás de un espejo unidireccional de modo que observan al terapeuta y la familia sin ser vistos. Este equipo puede comunicarse con el terapeuta mediante un interfono para sugerirle o hacer observaciones sobre la sesión.

Otro aspecto importante y característico de esta modalidad e terapia es la grabación en video de la sesión, lo que permite tener el material real y objetivo para un análisis posterior.

Actualmente existen distintas modalidades de terapia que surgen de la concepción sistémica de la terapia familiar, pero originalmente apareció del encuentro entre las escuelas comunicacional  y estructural.

La escuela estructural se caracteriza por centrarse en la estructura de la familia, lo que se intenta observar es cómo una familia está organizada.

Los estructuralistas, cuyo mayor representante en Salvador Minuchin, se fijan más en el patrón interaccional que en el síntoma. El síntoma se explica como una respuesta de defensa, todos los organismos cuando se ven sometidos a determinadas circunstancias reaccionan adaptándose al cambio, y estas conductas de adaptación pueden llegar a ser síntomas.

El cambio se produce cuando una situación es desequilibrada. Debido a que la tendencia del sistema es a volver a equilibrarse, lo que técnicamente se denomina homeostasis, la nueva situación generada será, distinta de la anterior.

Un concepto importante en el enfoque estructural de Minuchin es el de los límites entre los diversos subsistemas que existen en una misma familia, como son el subsistema parental formado por los padres, el subsitema filial compuesto por sus hijos, o una díada como la formada por la madre y un hijo.

Para que el funcionamiento familiar sea adecuado, los límites de los subsistemas deben ser claros. Así, el "subsistema conyugal" tendrá límites cerrados para proteger la intimidad de la pareja. El "subsistema. parental" tendrá límites. claros entre él y los niños, permitiendo el acceso necesario entre ambos subsistemas.

Es posible considerar a todas las familias como pertenecientes a algún punto situado entre un "continuum" cuyos polos son los dos extremos de límites difusos (familias aglutinadas), por un lado, y de límites rígidos (familias desligadas), por el otro.

Por su parte la escuela comunicacional, da una mayor importancia a la comunicación en la familia. Los inspiradores de este enfoque, Gregory Bateson y Don Jackson formularon la hipótesis según la cual en la base de un trastorno psíquico existe un patrón de comunicación disfuncional entre el sujeto y su familia.

Así la terapia es entendida como un cuidadoso estudio de la comunicación interpersonal que puede ser modificado con acciones o prescripciones directas indicadas por el terapeuta. De este enfoque comunicacional, junto con otras influencias, surgirá la después llamada terapia estratégica.