La
Hipnosis
Ericksoniana
Más que hipnosis
ericksoniana, debería hablarse de terapia ericksoniana, ya que Milton
Erickson fue una de las figuras más influyentes en el campo clínico,
empeñado en descubrir y emplear los principios de la psicoterapia eficaz.
Erickson utilizaba su concepción de la hipnosis como una herramienta para la
terapia pero no era la única.
La hipnosis ericksoniana,
se diferencia de la hipnosis tradicional porque se desprende de los métodos
ritualísticos y en lugar de éstos adopta una concepción naturalística del
estado de trance.
El terapeuta ya no se
coloca en una posición autoritaria y carismática y considera con respeto
cada una de las peculiaridades de la persona. El sujeto por su parte ya no
está en una posición pasiva y sumisa, colocándose al contrario, en una
posición activa desde la cual deviene el protagonista del proceso
terapéutico.
A pesar de que Erickson no
deseaba que sus métodos y técnicas fueran codificadas para ser seguidas,( ya
que opinaba que cada terapeuta debía desarrollar su propia técnica sin
imitar a nadie), Son numerosos los seguidores que han intentado continuar la
manera de trabajar de Erickson conociendo la limitación que supone intentar
reproducir la genialidad y las especiales aptitudes que Erickson poseía.
La capacidad de
observación, la influencia personal y la aptitud para la comunicación
hipnótica, que este terapeuta tenía, hacían único su trabajo, que partía de
una concepción naturalística, es decir su enfoque consistía en hacer emerger
las capacidades naturales que toda persona tiene para superar las
dificultades, el trance hipnótico es considerado una experiencia relacional,
que se da naturalmente en nuestra experiencia diaria.
El estado de trance al que
se accede no necesariamente con una inducción formal, ofrece al sujeto y al
terapeuta la posibilidad de acceder directamente a los recursos personales
que previamente permanecían inaccesibles.
Erickson incidía, de una
manera directa, en bloquear las pautas que mantenían el síntoma o problema
(de aquí que se le considera el padre de la terapia estratégica) , y trataba
de aprender y utilizar las pautas de respuesta y conducta de cada persona
para utillizarlas al servicio del cambio.
Así pues el enfoque
ericksoniano está centrado en la persona, en el momento presente y
orientando al futuro, focalizando la solución más que el problema,
utilizando la hipnosis no solo bajo una inducción formal al trance, sino
también haciendo uso de una comunicación hipnótica, de una manera indirecta
y metafórica.