El síntoma principal del cuadro clínico es el dolor localizado en una o
más zonas del cuerpo, de suficiente gravedad como para merecer atención
médica.
El dolor provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social,
laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
Se estima que los factores psicológicos desempeñan un papel importante
en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del dolor.