Preocupación
por algún defecto imaginado del aspecto físico. Cuando hay leves
anomalías físicas, la preocupación del individuo es excesiva.
La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro
social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del
individuo.
La preocupación no se explica mejor por la presencia de otro trastorno
mental (p. ej., insatisfacción con el tamaño y la silueta corporales en
la anorexia nerviosa).